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REPORTAJES, CRÓNICAS, ARTÍCULOS |
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Las danzas
árabes como elemento de la multiculturalidad cubana
Gina Picart
Aunque la nación árabe fue en
sus orígenes un grupo de tribus nómadas que ocupaban
el territorio de Arabia, con el surgimiento del
Islam como religión y su expansión por el mundo se
formó un conjunto de naciones unidas por la misma
lengua y la misma religión, así que lo que hoy se
conoce como las danzas árabes es un fenómeno
artístico multicultural. Sin embargo, sus raíces se
encuentran en el antiguo Egipto. Con el paso del
tiempo se fueron desarrollando varios tipos de
danzas de acuerdo con el tema expresado así como con
su lugar de origen.
Es
extremadamente importante que las bailarinas de
danza árabe conozcan todo lo relacionado con su
historia y el significado de los movimientos, pues
el desconocimiento de estos tópicos puede inducirlas
a cometer errores que se interpreten por quienes
observan como ofensivos a costumbres y tradiciones.
UNA APROXIMACION AL CULTO DEL ZAAR
Durante una exhibición de danzas árabes una de las
más llamativas resulta ser la que se relaciona con
el culto del zaar, pero pocas bailarinas tienen
noción de lo que están interpretando y ejecutan los
movimientos de forma mecánica. Sin embargo, el zaar
es una danza de origen etíope estrechamente
relacionada con un culto cuyo fin es curar las
consecuencias causadas por la posesión de un
espíritu o grupo de espíritus, llamados zarotsh, los
cuales solo podían ser pacificados mediante
actividades como fumar, cantar, mover la cabeza y el
cuerpo, usar vestidos específicos, realizar
sacrificios, etc. Se trata de una danza chamánica
que forma parte de un ritual, el cual posee, a su
vez, una coreografía perfectamente definida. Como
todas las manifestaciones de origen chamánico, ese
culto no es exclusivo de una religión ni de un
territorio, sino que se ha dado entre cristianos,
musulmanes, judíos, etc. En el Medio Oriente se le
empieza a mencionar alrededor de 1860, y los
investigadores dicen que se daba principalmente
entre mujeres esclavas de origen extranjero. La
danzarina líder era conocida como Sheikhah; ella y
las otras esclavas se acompañaban con percusión y
algunas melodías para llevar a cabo los rituales.
DANZA DEL VIENTRE
Esta danza combina elementos tradicionales de
Oriente Medio junto con otros procedentes del Norte
de África. Es una danza muy elemental, prácticamente
sin desplazamientos. Incluye movimientos del
folclore egipcio antiguo, pero también de la danza
clásica y contemporánea, con grandes
desplazamientos, vueltas y movimientos de todas las
partes del cuerpo, pero sobre todo de la cadera. Los
especialistas tienen diferentes teorías sobre su
lugar de origen. Para algunos procede de un baile de
tipo religioso que practicaban antiguamente las
sacerdotisas de los templos de Isis y Hathor formaba
parte de las prácticas tradicionales de
alumbramiento en laS regiones de origen. Se había
extendido gracias a las migraciones de los pueblos
gitanos y de grupos similares, de origen hindú.
La teoría más conocida es la que asocia la danza del
vientre con un baile religioso, pero es mucho más
interesante antropológicamente aquella otra que la
vincula con las "prácticas de alumbramiento". Ramiro
Guerra, coreógrafo e investigador cubano de
reconocido prestigio internacional, dice en su libro
Apreciación de la danza: “El torso, centro básico
del cuerpo humano, con la pelvis, son los centros
originarios de producción de movimientos en la danza
primitiva. Si bien la pobreza de acción de brazos y
piernas es bien clara en el estilo primitivo, por el
contrario, el torso y la pelvis poseen numerosos
centros de acción capaces de producir vitales y
energéticos movimientos que configuran su manera de
expresión”. La danza del vientre, como su nombre
indica, pertenece claramente al grupo de danzas
invocadoras de la fertilidad de la tierra, de los
animales y de la hembra humana.
EL ROMANTICISMO Y EL BRILLO ORIENTALIZANTE E LAS
DEMI MONDAINE
PARISINAS.
Fuera
de Oriente Medio y de África del norte, la danza del
vientre se hizo popular durante el movimiento
romántico que se produjo en Europa occidental en los
siglos XVIII y XIX, y diversos artistas de estilo
orientalizante las pusieron e moda al bailarlas en
las Ferias Universales, como parte de la exóticas
representaciones de la vida del harem en el imperio
otomano que ofrecían a los visitantes, con una
excelente acogida por parte del público, que las
admiró con auténtico furor. Algunas películas del
cine mudo, como "Fatima's Dance", muestran
secuencias de danzas árabes. El hecho de que la
moral al uso acabara reprobándolas se debe, y no en
poca parte, a que estas danzas tuvieron sus más
bellas y célebres intérpretes en las demi mondaines
más escandalosamente famosas de la vida alegre de
París, como Mata Hari, la Bella Otero y la rutilante
Cleo de Mérode, de las tres la única que procedía de
las filas del ballet clásico. Mata HarI no tuvo
escrúpulos en fonjirse una bailarina sagrada de la
isla de Java, y su estilo danzario estaba más cerca
de las danzas indonesias que de las propias el Medio
Oriente.
DESCRIPCIÓN GENERAL DE LAS DANZAS ÁRABES
La danza folclórica oriental ha sido
tradicionalmente improvisada por una sola bailarina,
aunque ahora pueden verse espectáculos con
coreografía y varias bailarinas. Se caracteriza por
sus movimientos suaves y fluidos, disociando y
coordinando a la vez las diferentes partes del
cuerpo. Por ejemplo, los brazos pueden ir a un ritmo
diferente del que va marcando la cadera. La atención
se centra principalmente en la cadera y el vientre,
alternando movimientos rápidos y lentos y se
enfatiza en los músculos abdominales, con
movimientos de pecho y hombros, así como con brazos
serpenteantes. Los movimientos ondulatorios,
rotativos, que por lo general son lentos simbolizan
la tristeza, en cambio con los movimientos rápidos,
golpes y vibraciones la bailarina expresa alegría.
Todos los movimientos de esta danza se relacionan
con la naturaleza, por ejemplo, las plantas de los
pies se apoyan bien sobre el suelo, movimiento que
simboliza la tierra, o también cuando la bailarina
extiende sus brazos siempre forman una semi U y
nunca están caídos, lo cual simboliza a las aves.
En un comienzo las bailarinas árabes se perfumaban
las muñecas para que al bailar y al mover sus manos
se perfumaran ellas mismas y a su público. En esa
época no existían perfumes, por lo que utilizaban
aceites.
A lo largo de los años, se han ido incluyendo
algunos elementos tradicionales para "adornar" este
tipo de baile, como por ejemplo: velos, sable,
bastón, velas, crótalos, alas de Isis (y candelabros
de muchas velas sostenidos en vilo sobre las cabezas
de las danzantes, qe parecen provenir de antiguos
rituales egipcios celebrados por las sacerdotisas en
los templos dedicados a Isis, diosa de la fertilidad
para los habitantes del Nilo y representación
egipcia de la Diosa Madre paleolítica que rigió en
el matriarcado. etc. Aunque esta danza suele ser
femenina, también hay algunos bailarines
varones.Para cada elemento hay un ritmo, y para cada
canción una técnica, aunque muchos artistas
modernos.
CÓMO
VISTEN Y SE ADORNAN LAS DANZARINAS
El atuendo con el que se suele asociar este baile se
llama bedlah en árabe, que significa "uniforme", y
proviene del que usaban los bailarines de Egipto en
la década de 1930. Su creación se debe al vaudeville
con sus representaciones fantasiosas del harén del
Gran Turco, y al Hollywood de principios del siglo
pasado, pero en modo alguno es el verdadero
vestuario tradicional de Oriente Medio. Consiste
principalmente en un sujetador ajustado (normalmente
adornado con cuentas o monedas), un cinturón
ajustado a la cadera (también decorado con monedas o
cuentas), y pantalones y/o faldas tipo harén, que
pueden ser lisas, a capas, etc. También se ha
extendido el uso de otros elementos como el velo,
para enmarcar los movimientos. Las bailarinas
egipcias suelen usarlo únicamente al comienzo del
baile, mientras que en Occidente puede usarse
durante toda la representación.
En realidad, y aunque a la vista resulte mucho menos
glamoroso, as bailarinas egipcias de la antigüedad
se ataviaban con una especie faja alrededor de la
cintura, una falda de lino o algodón muy sencilla, y
los senos al aire. Como decorado principal se
tatuaban imágenes de la diosa de la sexualidad en
los muslos y en los brazos.
LA DANZA ÁRABE COMO AYUDANTE DE LA SALUD
El baile es un buen ejercicio cardiovascular, y
mejora la flexibilidad y la fuerza de quien lo
practica con asiduidad, porque se centra
principalmente en los músculos del torso, aunque
también contribuye a fortalecer la musculatura de
los miembros inferiores. Muchos estilos de baile
hacen hincapié en trabajar de forma aislada los
músculos, enseñando a mover varios músculos o grupos
musculares de forma independiente. Las rutinas que
incorporan el velo también fortalecen los brazos,
los hombros y el tronco superior, mientras que los
crótalos aumentan la fuerza de los dedos. La danza
oriental es apropiada para todas las edades y para
personas de cualquier constitución, siendo el
bailarín quien controla el nivel de exigencia
física. Se dice que ayuda a la alineación de los
chakras, por lo que sus beneficios armonizan el
nivel energético del organismo. Algunos médicos lo
recomiendan a sus pacientes para recuperarse del
parto, así como preparación para el mismo, ya que
los movimientos fortalecen y aportan tono muscular a
la zona pélvica. Esta danza está ganando
popularidad entre hombres y mujeres que desean
perder peso y perder barriga de forma rápida, pues
una sesión intensa de sesenta minutos puede quemar
alrededor de 330 calorías.
PRESENCIA
ÁRABE EN CUBA
El primer morisco llegado a Cuba era oriundo de
Berbería, y fue bautizado en la Parroquial Mayor de
La Habana en el año de gracia de 1593. Con los
africanos islamizados traídos por España a nuestra
tierra en calidad de esclavos llegó también la
cultura árabe; fueron ellos quienes trajeron el
tradicional saludo Salam aleikum, el uso de ropa
blanca y de los turbantes femeninos, pero es
alrededor de 1870 cuando comienzan a llegar los
árabes a Cuba como la avanzada de una posterior
oleada migratoria, compuesta en su mayor número por
libaneses y palestinos. Aunque no existen documentos
probatorios, se sabe que en 1906 existía ya una
Sociedad Libanesa. Es en estas sociedades,
históricamente comprobadas a partir de los años 20,
donde en las celebraciones tradicionales se ejecutan
las danzas árabes. El 6 de mayo de 1980 surgen de
manera oficial en la Unión Árabe de Cuba los
primeros grupos de aprendizaje de las mismas,
integrados por descendientes de familias árabes
establecidas en suelo cubano, y que integran hoy
entre su alumnado a jóvenes de todos los orígenes
raciales y culturales de la isla.
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