Las
calles de La Habana, nombres viejos y nuevos
Por: Ileana Ortega
A través del tiempo, muchas calles debieron cambiar sus nombres,
pero los habaneros continuaron, hasta nuestros días, llamándolas por sus
nombres antiguos.
A la calle Reina, se le dio el nombre oficial de Simón Bolívar, La
Calzada del Monte, se le dio el de Máximo Gómez; la de Zanja: Finlay;
Belascoaín, la de Padre Varela. Zulueta, Concha y Barnet, fueron
denominadas Agramonte, Ramón Pintó y Estrella.
La calle Compostela, lleva el apellido del obispo Don Diego Avelino
de Compostela. Neptuno tomó a capricho su nombre, por la fuente con la
estatua del dios Neptuno que existía donde esa calle hace esquina con
Prado.
Por su parte, el Malecón nunca fue llamado por ninguno de los
nombres que pretendieron oficialmente darle a sus diferentes tramos, ni
por Avenida del Golfo, ni Avenida de la República, ni
Avenida del General
Antonio Maceo, mucho menos lo identificaron con Avenida de Washington,
Avenida Pi y Margall o Avenida Aguilita, porque desde siempre para el
público todos sus tramos y toda ella es Malecón.
Y
qué decir de La Rampa, el tramo más famoso hoy de La Habana: concurrido,
alegre, lleno de atracciones, se extiende por la avenida 23 del Vedado. Se
llama La Rampa, al área de 500 metros, comprendida entre las calles L e
Infanta. Antes de ser la Rampa, allí hace 50 años solo existía un camino
bordeado de sumideros, algunos de gran profundidad. Una de sus furnias
sirvió de improvisado campo de pelota y en otra se celebraban topes de
boxeo. Pero ya nadie recuerda lo que antes fue esta arteria célebre, donde
una sala cinematográfica lleva también su nombre.
De muy buen gusto, resultó poner en sus aceras losas con las
pinturas de famosos autores cubanos, entre ellos Lam. Nunca a ese tramo la
gente le llamará por su real nombre, Avenida 23. |