Vuelva
su vista al Capitolio
Por: Lusami Pérez Suárez
No hay dudas que la Capital cubana es centro de la atención de
visitantes nacionales y foráneos, entre otras cosas , por la riqueza de
algunas de sus piezas arquitectónicas, de la cual no se escapa el
Capitolio de La Habana; situado entre las calles Paseo de Martí o Prado,
Dragones, Industria y San José, hoy entrada del Centro Histórico de La
Habana Vieja.
Este majestuoso edificio, que al igual que el de Washington o el de
Buenos Aires, está inspirado en el Monte Capitolio o Roca Torpeya de la
Roma Antigua, donde se hallaba la ciudadela y el templo consagrado a
Júpiter, era también sitio donde se despeñaba a los traidores.
Cuando en La Habana se decidió levantar este edificio , unos
pensaban que debía llamarse Palacio del Congreso , otros, Capitolio,
triunfando después de una encuesta pública la segunda opción.
La
superficie actual que ocupa esta edificación es de 39 875 metros
cuadrados; de ellos 26 391,60 metros cuadrados
corresponden a sus
jardines. La construcción y el mobiliario de este edificio corrió por un
costo de $16 640 743,30.
Al pórtico del edificio se llega a través de una ancha escalinata de
granito , con 55 escalones , 36 metros de ancho y 16 metros de alto. A
ambos lados de la escalinata aparecen dos grupos escultóricos en bronce,
cuyo pedestal es de granito y con una altura de 6,50 metros.
El grupo situado a la derecha simboliza la virtud tutelar el pueblo,
el de la izquierda , el trabajo. Ambos son obras del escultor Ángelo
Zanelli. El pórtico Central lo constituyen en los extremos dos macizos, y
doce columnas de orden jónicos con un diámetro de 1,55 metros y una altura
de 14,10 metros .Sus capiteles jónicos y romanos de dos caras, tienen un
diámetro de 2 metros por 1,92 metros de alto.
Colocados sobre todas las puertas y los paneux laterales de este
precioso pórtico, con alta decoración y bello simbolismo , se encuentran
recuadros de mármol Boticcino.
Al atravesar el pórtico central, se encuentra la rotonda bajo la
cúpula y las dos alas que conforman el Salón de los Pasos Perdidos, de
estilo eléctrico, y concebido para grandes recepciones. En el centro se
halla el brillante que marca el kilómetro cero de la Carretera Central del
país. En su nicho se aprecia la Estatua de la República que pesa 49
toneladas y una altura de 17 metros, lo que hace que se convierta en la
tercera obra de este tipo, bajo techo, más grande del mundo. |