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LUGARES HISTÓRICOS |
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Malecón
de La Habana
Por Víctor Pérez Galdós
El Malecón de La Habana ha estado muy relacionado con la vida y los
sueños de los cubanos.
Parejas de enamorados, pescadores emprendedores que añoran capturar
algunos peces sin aventurarse a salir mar afuera, o sencillamente
personas que desean recibir la brisa marina para disipar una noche
de calor, a veces suelen sentarse durante horas en el muro que se
extiende a lo largo de la costa desde la entrada de la bahía hasta
casi la desembocadura del río Almendares.
Desde 1837 el ingeniero Francisco Albear preparó un proyecto para la
construcción de un paseo marítimo en La Habana. En 1863 presentó
dicho proyecto, pero éste no se llevó a la práctica hasta varios
decenios después.
El ingeniero Albear se hallaba muy ocupado por esa fecha en la
culminación de su gran obra, el acueducto de La Habana, y en 1877 lo
sorprende la muerte sin lograr ver cristalizado su otro gran sueño,
la construcción del malecón habanero.
No fue hasta principios del siglo veinte, exactamente en 1901, que
se construyó el primer tramo del Malecón. Abarcó inicialmente desde
el Castillo de la Punta hasta el actual Parque Maceo, conocido
entonces como la caleta de San Lázaro. Ya desde 1895 el Gobernador
Francisco Serrano y su colaborador Antonio Mantilla habían sugerido
la conveniencia de crear un paseo costero a lo largo del litoral
capitalino.
La zona del Malecón de La Habana se identificó primeramente como
Avenida del Golfo y después como Avenida de la República. El 2 de
diciembre de 1908 se tomó la decisión de otorgarle el nombre del
Mayor General Antonio Maceo y el 6 de diciembre de 1909 se ratificó
dicha decisión, pero siempre popularmente ha sido conocida como
Avenida del Malecón.
En 1921 la Avenida y el muro se prolongaron hasta donde después se
emplazó el Monumento al Maine, cerca de donde se localiza el Hotel
Nacional. En 1930 se extendieron hasta la calle G ó Avenida de los
Presidentes, en la zona del Vedado, y veinte años más tarde se
iniciaron las obras para llevar la citada avenida y el muro hasta la
desembocadura del río Almendares.
La avenida tiene en la actualidad unos seis kilómetros de extensión
y es una de las vías principales de la ciudad ya que permite la
rápida comunicación, en la parte norte, de las zonas comprendidas
entre el oeste y el este de la capital cubana. |
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