El monumento en homenaje a los ocho estudiantes de medicina
fusilados en La Habana en 1871 fue inaugurado en 1890. Su escultor
fue José Vilalta Saavedra. El Monumento se
construyó gracias a la tenacidad de Fermín Valdés Domínguez, quién
desde que se produjo el fusilamiento de los estudiantes de medicina
se empeñó en demostrar la inocencia de sus compañeros de estudio.
Esos jóvenes habían sido acusados de haber ultrajado la tumba de un
periodista español.
Para construir el Monumento se creó una comisión el 15 de febrero de
1887, bajo la presidencia de Valdés Domínguez. A través de
suscripción pública se logró recaudar el dinero necesario.
Se llegó a recaudar 25 mil pesos y otros 5 mil fueron aportados por
dos hermanas de uno de los estudiantes fusilados. El proyecto costó
en total 30 mil pesos.
El Monumento es un templete de estilo griego. Rodea la parte de
pared ante la que fueron ejecutados los ocho estudiantes de
medicina.
Este trozo de pared formaba parte de los barracones de ingenieros y
por gestiones realizadas por Fermín Valdés Domínguez resultó
conservado al demolerse dicho edificio en 1901. En la pared se
conservan las huellas de las balas que causaron la muerte a los ocho
jóvenes estudiantes de medicina.
Las obras del de este monumento las realizó el arquitecto
norteamericano de apellido Barden.
En el monumento hay una placa de mármol blanco rodeada de una
sencilla corona grabada en negro que señala la palabra INOCENTES.
También hay una urna que figura contener los restos de las víctimas.
Encima representada por el Dios Saturno se halla la figura del
Tiempo. A la izquierda se encuentra la estatua de la Justicia.
En la base del monumento se localiza una puerta y, a través de ella
sale una figura esculpida, que simboliza la inocencia. Pasa de las
tinieblas a la luz.
En el monumento está presente el escudo de La Habana e igualmente
contiene las inscripciones de los nombres de los ocho estudiantes
fusilados y de otras personas que fueron sus defensores.
El Monumento a los estudiantes de medicina fusilados en La Habana,
el 27 de noviembre de 1871, se localiza en la actualidad en un
parque que a su vez se encuentra muy cerca de la entrada oeste del
túnel de La Habana.