El monumento al Generalísimo Máximo Gómez en La Habana fue
inaugurado el 18 de noviembre de 1935. Ese día hubo un desfile
militar en el que también participaron algunos veteranos de las
guerras de independencia del siglo XIX. Emplazado
al comienzo de la Avenida de las Misiones.
La estatua ecuestre de bronce está de frente al mar. Se encuentra
sobre un amplio pedestal de mármol y granito. Cuenta además con una
fuente en la parte anterior.
El monumento consta de tres cuerpos, el primero de los cuales en
bajorrelieve simboliza en dos grupos de hombres y mujeres los
sacrificios del pueblo.
El segundo cuerpo del monumento está formado por una masa de
autorelieves en los que se destacan a los libertadores y el pueblo y
estas figuras ascienden hacia el tercer cuerpo que está formado por
un templete de columnas dóricas que simboliza el Templo de la
Patria. Las figuras del segundo cuerpo forman
a su vez el pedestal de la estatua.
En el monumento, Máximo Gómez aparece en traje de campaña, con la
cabeza desnuda y la mirada en alto. Se halla en actividad de
refrenar con las bridas el caballo.
Para la realización de este monumento se convocó a un concurso. Ganó
el premio el artista italiano Aldo Gamba, quién ejecutó la obra.