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LUGARES HISTÓRICOS |
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Plaza
de la Fraternidad
Por Víctor Pérez Galdós
Esta plaza fue centro del comercio y del gobierno civil militar.
Existía antes de 1591. Fue la principal de la villa a finales del
siglo XVII y principios del XVIII. Según el plano del ingeniero
Cristóbal de la Roda, que data de 1603, ésta era sólo una angosta
faja de terreno situada entre la calle de los Oficios y la Marina, a
modo de playa. De 1574 a 1591 se edificó allí el convento de San
Franciscano.
Fue en los comienzos de la vida habanera un mercado público hasta
que dicho mercado se trasladó para la entonces Plaza Nueva, hoy
Vieja. Esto se hizo por petición de los frailes del convento de San
Francisco, que estaba al lado de la plaza.
En la plaza se levantaba una amplia casona de gran valor histórico,
la de Aróstegui, donde residieron los capitanes generales de la Isla
durante varios años.
La plaza fue centro de la zona comercial y de toda clase de
transacciones, lugar de espera, carga y descarga de los carretones
que acudían al muelle y a los almacenes que rodeaban aquel lugar y
deposito de mercancías y frutos, a pesar de haberse trasladado el
mercado de allí.
En los días laborales en la plaza todo era movimiento con hombres,
carretas, carretones, quitrines y carretillas.
Por su proximidad al mar en esta plaza deambulaban los inmigrantes
que venían de la península ibérica.
En 1836 por orden del Conde de Villanueva, fue erigida en el centro
de la plaza una bella y artística fuente que se denominó de los
Leones, realizada por un afamado escultor italiano Guiseppe Gaggini,
quién también creó la estatua de la Noble Habana.
Esta plaza sirvió de escenario en la etapa colonial a las fiestas de
San Francisco que comenzaban el tres octubre. También en esta plaza
se efectuaban disímiles juegos. Allí unos se arruinaron y otros se
enriquecieron. Fue escenario de múltiples broncas. |
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