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PERSONAJES |
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Alejo
Carpentier
Por Víctor Pérez Galdós
Nacido el 26 de diciembre de 1904 Alejo Carpentier llegó a
convertirse en una figura cimera de la literatura cubana, incluso
fue merecedor del Premio Cervantes que otorga España. El
reconocimiento universal de que disfruta la obra de Alejo Carpentier,
no sólo es el fruto del infatigable trabajo que realizara por lograr
la perfección del oficio de escritor; sino también fue el resultado
de una extraordinaria formación cultual a la que mucho contribuyó su
interés por la lectura.
De una temprana marcada vocación literaria, él comienza desde muy
joven a escribir cuentos y narraciones a la par que realiza estudios
musicales. En 1917 ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza de
La Habana y en 1921 inició la carrera de arquitectura la cual
abandonó al poco tiempo. En ese mismo año comenzó a escribir para el
diario La Discusión y después trabajó en diversos periódicos y
revistas. En 1924 asume el cargo de jefe de redacción de la revista
Carteles donde se destaca entre los jóvenes valores que propugnaban
un rompimiento con las anquilosadas concepciones predominantes,
permeadas por la penetración imperialista, la politiquería y un
clima de escepticismo y frustración.
Igualmente desde la etapa de su juventud Carpentier tuvo conciencia
de la realidad política que vivía el país. Se vinculó con jóvenes
con inquietudes patrióticas como Julio Antonio Mella, Rubén Martínez
Villena y Juan Marinello con quienes formó en 1925 el Grupo
Minorista, un movimiento intelectual con aspiraciones de sanear el
ambiente político existente en Cuba.
En 1925 fue encarcelado acusado de firmar un manifiesto contra el
gobierno de Gerardo Machado. En la prisión comienza a escribir su
primera novela titulada Ecué-Yamba-O, la que fue publicada en Madrid
en 1933.
Al salir de la cárcel, funda, junto con Juan Marinello, José
Zacarias Tallet y otros, una publicación de mucha importancia que
reflejará el reencuentro con las raíces de la nacionalidad,
inseparable de su vertical postura política: La Revista Avance.
La feroz persecución de la tiranía machadista lo obliga a salir de
Cuba. Llega a Francia, donde conoce a algunos de los escritores más
leídos de la época quienes además, revolucionaron el mundo de las
letras. Pero en los años de la década del treinta Europa tampoco
estaba tranquila. Y cuando se produce la agresión fascista contra
España, Alejo Carpentier, escritor revolucionario americano, asiste
en 1937 en Madrid, al segundo Congreso de intelectuales en Defensa
de la cultura.
En 1939 regresó a Cuba. Su estancia en Europa y su contacto con el
surrealismo no lo había desviado de su preocupación por lo
americano. Como una reacción al ambiente europeo que había apreciado
se sumerge en los textos americanos y pronto comprende que es
precisamente en ese contexto donde habrá de hallar la fuente
inspiradora. Con El Reino de este mundo, publicada por vez primera
en 1949, Carpentier comienza a adentrarse en la realidad americana.
Cuando varios lustros después, en 1959, en Cuba se produjo el
triunfo de la Revolución ya Carpentier era un escritor de reconocido
prestigio internacional. Él se suma a la obra creadora de su pueblo
con sencillez y dedicación. Precisamente regresó a Cuba poco tiempo
después de haberse producido la victoria popular. Su mayor interés
fue siempre fomentar el desarrollo cultural de nuestro pueblo, por
eso agradeció tanto a la Revolución la oportunidad de darlo a
conocer al público cubano al editar sus obras, lo que había hecho
solamente en el extranjero.
La obra de Alejo Carpentier, uno de los más grandes novelistas
contemporáneos de nuestra lengua, es vastísima. Sus obras
fundamentales fueron Ecue-Yamba-O ; El reino de este mundo, Los
pasos perdidos, Guerra al tiempo, El siglo de las luces, El recurso
del método, La Consagración de la primavera. También escribió La
Música en Cuba. Su labor periodística la comenzó a los 18 años, lo
que le permitió desarrollar una prosa que abarcó los más diversos
temas, sobre todo, referidos a la literatura, la pintura y la
música. Numerosas publicaciones nacionales y extranjeras conocieron
la colaboración del insigne escritor.
Alejo Carpentier falleció en París, Francia, el 24 de abril de 1980
cuando realizaba las funciones de Ministro consejero cultural en la
embajada cubana en ese país europeo. Cuando se produce su deceso era
Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de
Cuba. |
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