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Camilo
Cienfuegos Gorriarán
Por Víctor Pérez Galdós
Camilo Cienfuegos Gorriarán nació el 6 de febrero de 1932 en el seno
de una familia humilde que vivía en la barriada de Jesús del Monte,
en La Habana. Sus padres fueron Ramón Cienfuegos y Emilia Gorriarán.
Fue el tercer hijo de dicho matrimonio. En 1937 comenzó a estudiar
en el poblado de San Francisco de Paula. Dos años después sus padres
se trasladaron para el barrio de Lawton. Asistió a la escuela
pública No. 5 “Félix Ernesto Alpízar” en Dolores 472.
A los 17 años ingresó en la escuela anexa a San Alejandro para
estudiar escultura. Lo hizo durante un curso pero después debido a
la situación económica de la familia tuvo que empezar a trabajar. El
primero de abril de 1950 empezó a laborar en la sastrería “El Arte”.
En 1953 salió hacia Estados Unidos con el propósito de tratar de
mejorar su situación económica. Casi dos años más tarde regresó a
Cuba. Se vinculó entonces a las luchas estudiantiles contra la
dictadura militar reaccionaria existente en el país. En ese año el 7
de diciembre fue herido al participar en una manifestación
estudiantil y ser reprimida ésta por las fuerzas del régimen
dictatorial. Algunas semanas después, el 28 de enero de 1956, volvió
a tomar parte en otra manifestación realizada por los estudiantes en
el día del natalicio de José Martí.
El 25 de marzo de ese año salió otra vez hacia los Estados Unidos.
Vivió en varias ciudades norteamericanas. En Estados Unidos logró
relacionarse con miembros del Movimiento 26 de julio encabezado por
Fidel Castro. Decidió trasladarse a México para contactar
directamente con Fidel e incorporarse al grupo que trabajaba en los
preparativos de la reanudación de la lucha revolucionaria en Cuba.
El 25 de noviembre de 1956 Camilo formó parte de los 82
expedicionarios que dirigidos por Fidel salieron hacia Cuba desde el
puerto mexicano de Tuxpan. Después de la llegada a Cuba y del revés
inicial sufrido por el Ejército Rebelde en la zona de Alegría de Pío
es uno de los pocos expedicionarios que logró continuar internándose
en las montañas orientales y a los pocos días pudo reunirse con
Fidel y un número muy reducido de combatientes.
Con el decursar de poco tiempo se distinguió como un aguerrido
combatiente. Por sus méritos recibió el grado de teniente, después
el de capitán y en abril de 1958 el de Comandante.
El 16 de abril de 1958 Fidel dictó una orden en la que ascendió a
Camilo a Comandante y lo nombró jefe militar del triángulo cuyo
vórtice eran Bayamo, Manzanillo y Las Tunas. Al conocer la noticia
de su ascenso Camilo le comunicó a Fidel en carta fechada el 24 de
abril: “En mi poder el ascenso a Comandante del Ejército
Revolucionario 26 de Julio; al recibir tan alto honor y
responsabilidad he jurado cumplir a cabalidad dicho cargo, y
trabajar hasta el límite de mis fuerzas por acelerar el triunfo de
la Revolución, gracias por darme la oportunidad de servir más esta
dignísima causa por la cual siempre estaré dispuesto a dar la vida,
gracias por darme la oportunidad de ser más útil a nuestra sufrida
Patria. Más fácil me será dejar de respirar que dejar de ser fiel a
su confianza.”
En la última decena de diciembre Camilo comenzó a realizar el
hostigamiento del poblado de Yaguajay al cual logró ocupar el día
31. A partir de ese instante comenzó a ser identificado como el
Héroe de Yaguajay.
El primero de enero, ante la fuga del país del dictador y sus
principales seguidores y las maniobras que se hacían por parte de
elementos reaccionarios para evitar el triunfo de la Revolución,
Fidel le ordenó seguir hacia La Habana y el dos ocupó el campamento
militar de Columbia. Al día siguiente comenzó a desempeñar las
funciones de jefe de las Fuerzas de Aire, Mar y Tierra de La Habana.
El 21 de enero fue designado jefe del Estado Mayor del Ejército
Rebelde.
El 10 de marzo, mandarria en mano, derribó los muros de la posta
seis de Columbia por donde había entrado Fulgencio Batista cuando
realizó su golpe de estado. En julio llegó a La Habana, procedente
de la zona central de Cuba, al frente de la columna campesina
“Maceo” que participaría en el acto central por el 26 de julio en La
Habana. Varios meses después, el 21 de octubre, al producirse una
maniobra reaccionaria en Camagüey, Fidel le encomendó que se
trasladara hacia dicha provincia con el objetivo de controlar la
situación.
De regreso a La Habana, el 26 de octubre participa y habla por
última vez ante el pueblo en el gran acto de masas efectuado frente
a la terraza norte del entonces Palacio Presidencial. En su
intervención Camilo recitó un fragmento del poema de Bonifacio Byrne
dedicado a la bandera cubana.
Posteriormente viaja de nuevo a Camagüey y el 28 de octubre a las
seis de la tarde salió de dicha ciudad hacia La Habana en un avión
Cessna de dos motores que sufrió un desperfecto y cayó al mar.
Después de días y noches de incansable búsqueda se anunció por parte
de Fidel, el 12 de noviembre, la definitiva desaparición física de
Camilo, aunque su ejemplo y la trascendencia de su quehacer como
revolucionario se mantendrían y se mantienen presente en la
Revolución y en el pueblo, porque como expresara Fidel en esa
memorable ocasión en el pueblo hay muchos Camilos. |
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