El 15 de abril de 1961 Eduardo García Delgado alcanzó un lugar
significativo en la historia de Cuba al realizar el gesto simbólico
de escribir con su sangre el nombre de Fidel en una tabla unos
instantes antes de fallecer como consecuencia de las heridas que
había sufrido cuando aviones procedentes de los Estados Unidos
realizaron un ataque vandálico y sorpresivo contra el aeropuerto de
Ciudad Libertad.
Eduardo García contaba al morir 25 años. Había nacido el 13 de
octubre de 1935 en Cienfuegos.
Después de haberse producido en Cuba la victoria de la Revolución en
enero de 1959 fue uno de los primeros jóvenes en incorporarse a las
Milicias Nacionales Revolucionarias y posteriormente pasó a formar
parte de las tropas de la Defensa Antiaérea donde además de
artillero fungió como instructor revolucionario.
En abril de 1961 Eduardo García Delgado se encontraba formando parte
del grupo de jóvenes artilleros que protegían el aeropuerto
existente en el antiguo campamento de Columbia.
Cuando se produjo el ataque contra esa instalación él participó en
el enfrentamiento de los agresores.
Producto de ese ataque resultó mortalmente herido. Se le escapaba la
vida pero antes de expirar logró con su sangre escribir el nombre
del máximo dirigente de la Revolución Cubana.
Inspirado en el heroico gesto del joven Eduardo García, el poeta
Nicolás Guillén creó un poema titulado “La Sangre Numerosa” en el
cual patentizó:
"Cuando con sangre escribe
FIDEL, este soldado que por la Patria muere,
no digáis miserere:
esa sangre es el símbolo de la Patria que vive
Cuando su voz en pena
lengua para expresarse parece que no halla,
no digáis que se calla,
pues en la lengua pura de la Patria resuena.
Cuando su cuerpo baja
exánime a la tierra que la cubre ambiciosa,
no digáis que reposa,
pues por la Patria en pie resplandece y trabaja.
Ya nadie habrá que pueda
parar su corazón unido y repartido.
No digáis que se ha ido:
su sangre numerosa junto a la Patria queda".