La Mora, Si me pides el pescao, Si muero en la carretera, Papá
Montero, Las Perlas de tu boca... Estas y otras creaciones se deben
a la inspiración del destacado compositor Eliseo Grenet, que ocupa
un lugar significativo en la historia musical de Cuba.
El cuatro de diciembre de 1950 dejó de existir físicamente este
creador cubano que además fue pianista y director de orquesta.
Eliseo Grenet había nacido el 12 de junio de 1893 y cuando contaba
tan sólo con cinco años comenzó a estudiar piano.
Ya a los nueve años Grenet estrenó en una fiesta escolar una revista
musical titulada Geografía Física y a los trece compuso pequeñas
obras para el cine.
Con el paso de los años Eliseo Grenet se destacó como compositor,
pianista y director de orquesta y participó en múltiples giras por
varios países de América y Europa.
Como compositor específicamente se le recuerda también por una obra
que ha recorrido gran parte del mundo y que se ha convertido en una
especie de símbolo de cubanía.
Me refiero a su creación denominada Mamá Inés que fuera interpretada
por esa célebre artista cubana, Rita Montaner.
Eliseo Grenet también dio su aporte a la musicalización de varias
películas y compuso especialmente para diferentes obras de teatro.
Entre los reconocimientos que obtuvo este célebre compositor cubano
se encuentra el primer premio que le fuera conferido por su obra El
Sitiecito en el Concurso de Canciones Cubanas celebrado en 1948.
Eliseo Grenet tuvo una existencia relativamente breve ya que murió
cuando tan sólo contaba 57 años de edad.
Pero más allá de su desaparición física seguiría reflejándose la
trascendencia de su vida y labor creativa en varias de sus obras que
a través del tiempo continuaron gozando de popularidad y que
resultaron admiradas tanto por críticos musicales como por públicos
de diferentes lugares del mundo.