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PERSONAJES |
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Raúl Gómez García, el poeta de la Generación
del Centenario
Por Víctor Pérez Galdós
Nacido el 14 de diciembre de 1928 en el barrio de Santos Suárez en
la capital cubana, Raúl Gómez García reflejó igualmente su
disposición de dar su contribución a la lucha revolucionaria en un
emotivo poema que creó antes de participar en el asalto al cuartel
Moncada y que tituló Ya estamos en combate.
Raúl fue el menor de seis hijos del matrimonio formado por Alfredo
Gómez y Virginia García. Cuando él tenía 8 años falleció su padre.
La familia comienza a tener que enfrentarse a una grave situación
económica. El hermano mayor de Raúl se estableció en Güines y fue
quién se hizo cargo del pequeño.
En ese poblado realizó sus estudios primarios y secundarios. Raúl
tuvo la influencia en la Escuela Primaria Superior de un profesor de
Ciencias Sociales y él también llegó a presidir la Asociación
Martiana. Ingresó después inicialmente en el Instituto de Segunda
Enseñanza de Güines y más tarde se trasladó hacia el de la Víbora,
en La Habana. En el curso escolar 1947-1948, matriculó en la
Facultad de Derecho de la Universidad de la Habana, pero algún
tiempo después decidió cambiar de carrera y entonces se trasladó
para la Escuela de Pedagogía. En forma paralela a su actividad como
estudiante, ofreció clases particulares con el objetivo de poder
contar con algunos ingresos.
Ya en 1951 consiguió una plaza de maestro auxiliar en un colegio
privado. Sus inquietudes literarias se reflejaron en él desde su
adolescencia.
Desde los años iniciales de la década del cincuenta Raúl Gómez
García se vinculó con integrantes del Partido del Pueblo Cubano,
Ortodoxo, organización que mantenía una firme postura y denunciaba
los males existentes en Cuba y la corrupción de los gobernantes.
Al producirse en Cuba el 10 de marzo de 1952, el golpe de estado
perpetrado por Fulgencio Batista, de inmediato Gómez García,
patentizó su condena al régimen dictatorial impuesto por la fuerza.
Incluso escribió un artículo que llevó a varios órganos de prensa en
el que denunciaba a Fulgencio Batista y sus secuaces, pero no
consiguió que se lo publicaran.
Algunos días más tarde Gómez García comenzó a relacionarse en forma
directa con Abel Santamaría, con quién participó inicialmente en la
elaboración de un boletín clandestino titulado “Son los Mismos”, en
el que fundamentaban que no había diferencia entre Batista y los
elementos corruptos que habían permanecido en el poder en etapas
anteriores en Cuba.
A partir del mes de mayo de 1952, la vida de Gómez García cobra
todavía un mayor dinamismo. En ese mes Fidel Castro y Abel
Santamaría, se conocen y se identifican plenamente. Fidel comienza a
visitar con frecuencia el apartamento donde vivía Abel en O y 25 en
el Vedado. Allí departe no sólo con Abel sino también con otros de
los que habitualmente visitaban dicho apartamento, entre ellos Raúl
Gómez García.
En los meses siguientes Gómez García continuó trabajando activamente
con Fidel y Abel en la organización de las acciones que se tenía
planeado realizar para desencadenar la lucha contra el régimen
dictatorial. Él fue quién redactó, por encomienda de Fidel, el
Manifiesto del Moncada a la Nación, y también el poema que como
señalé tituló Ya estamos en combate en el que enfatizó en su parte
final:
Por nuestro honor de hombres ya estamos en combate
Pongamos en ridículo la actitud egoísta del tirano
Luchemos hoy o nunca por una Cuba sin esclavos
Sintamos en lo hondo la sed enfurecida de la Patria
Pongamos en la cima del Turquino la Estrella Solitaria. |
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