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PERSONAJES |
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Rubén
Martínez Villena
Por Víctor Pérez Galdós
Rubén Martínez Villena fue un destacado luchador revolucionario y un
significativo poeta que llegó a afirmar en una de sus obras que hace
falta una carga para matar bribones, para acabar la obra de las
revoluciones y como tal él dedicó una gran parte de su corta pero
fructífera vida a dar una contribución significativa a la lucha del
pueblo por su verdadera liberación.
Rubén Martínez Villena nació el 20 de diciembre de 1899 en Alquizar.
Su vivienda natal, que hoy es sede del museo de este municipio, es
exponente de las existentes en esta zona en las últimas décadas del
siglo XIX.
Desde muy joven Rubén Martínez Villena reflejó su preocupación por
los males que aquejaban a la sociedad cubana y manifestó en su obra
poética la angustia íntima que sentía y sus anhelos.
Durante su etapa de estudiante universitario adquirió una visión
mucho más profunda de la realidad cubana de la época, y muy pronto
se convirtió en un revolucionario consecuente al participar
activamente en la lucha contra los gobiernos corrompidos y
dictatoriales.
Ya en 1923, cuando se producen los primeros movimientos
estudiantiles, siempre se veía a Rubén participar, y por esa fecha
conoció y se identificó con otros luchadores revolucionarios, entre
ellos Juan Marinello, Pablo de la Torriente Brau y, con
posterioridad, Julio Antonio Mella.
Villena fue también uno de los principales participantes en la
denominada Protesta de los Trece, acción realizada en La Habana y
encaminada a denunciar los turbios negocios que realizaban los
funcionarios del gobierno. En 1927 ingresó en
el Partido Comunista y se entregó por entero a la lucha contra la
dictadura de Gerardo Machado, a quién denominó “Asno con Garras”.
A partir de 1928 dejó de escribir versos y se dedicó por completo a
la prosa revolucionaria. Escribió en numerosas publicaciones.
Con posterioridad, enfermo de tuberculosis se vio obligado a salir
de Cuba. Primero viajó a los Estados Unidos y después a la Unión
Soviética, donde fue atendido con gran esmero. Pero su mal no tenía
cura en aquellos momentos.
Consciente que se acercaba el fin de su existencia Martínez Villena
quiso retornar a Cuba para dedicar sus últimas energías a la causa
revolucionaria.
Tuvo una relevante participación en la destrucción de la dictadura
machadista en agosto de 1933, y pocos meses después se produjo su
fallecimiento ocurrido el 16 de enero de 1934.
Una gran parte de su vida y de su actividad como poeta y
revolucionario la desarrolló en La Habana. |
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