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Máximo
Gómez: El Generalísimo
Por Víctor Pérez Galdós
La vida y la obra del Generalísimo Máximo Gómez también están
relacionadas con La Habana, ciudad donde se produjo su fallecimiento
el 17 de junio de 1905 y donde también existe un significativo
complejo monumentario en el que se destaca su histórica figura.
Máximo Gómez nació el 18 de noviembre de 1836 en Santo Domingo.
Inicia su carrera militar, a punto de cumplir los 20 años de edad,
cuando se alista como soldado para defender a su país de ataques
procedentes de la vecina Haití. Ya en 1863 ostenta el grado de
Capitán de caballería. Al cesar la dominación española sobre Santo
Domingo, muchos oficiales de dicho país se trasladan a Cuba junto a
sus familiares. En 1865 él arriba a Cuba con el grado de Comandante
de las Reservas Dominicanas. Contaba con una amplia experiencia
militar, en especial de la táctica de las “cargas al machete” que
tantas victorias propició a los dominicanos sobre haitianos y
españoles. En 1867 presenta su renuncia a las Reservas Dominicanas
del Ejército Español y se instala, junto a su madre y hermana, en el
pequeño ingenio Guanarubí de la jurisdicción de Bayamo.
Inmediatamente se suma a planes conspirativos para -según sus
propias palabras- pelear por la libertad del negro esclavo. El 16 de
octubre de 1868, se incorpora al Ejército Libertador con el grado de
sargento, y dos días después atendiendo a su experiencia y capacidad
desde el punto de vista militar, Carlos Manuel de Céspedes lo
asciende a Mayor General.
Con una pequeña tropa el 4 de noviembre de 1868 en tienda del Pino
dirigió la primera carga al machete en la guerra independentista
cubana. Después ocupa la jefatura militar de todos los cuerpos de
ejército y demuestra excepcionales cualidades combativas. Tras la
firma del Pacto del Zanjón, en 1878, Máximo Gómez regresa a su país.
No obstante continúa anhelando proseguir la batalla por la
independencia cubana y junto a otros patriotas realiza planes para
lograr ese objetivo, pero dichos planes no llegaron a materializarse
por distintas causas. Ya en los años de la década del noventa en el
siglo XIX, José Martí, establece nuevamente contacto con él y en su
condición de Delegado del Partido Revolucionario Cubano, lo nombra
General en Jefe del Ejército Libertador. Ya en febrero de 1895, muy
pronto al reinicio de la guerra, Martí se trasladó hacia la ciudad
dominicana de Montecristi donde residía Máximo Gómez. Desde dicha
ciudad en los días finales de marzo del año citado salió junto a
Gómez para dirigirse hacia el territorio cubano.
Máximo Gómez dio nuevamente su contribución al desarrollo de la
guerra por la independencia de Cuba. Dirigió diversas batallas y
protagonizó, junto a Antonio Maceo, la epopeya de la Invasión.
A Máximo Gómez se le reconoce como uno de los más insignes jefes
militares de las gestas independentistas de Cuba y como alguien que,
como señalé, es símbolo del internacionalista.
Tras la conclusión de la guerra en 1898, con la intromisión de los
Estados Unidos de América en el conflicto hispano cubano y la
derrota de España, Máximo Gómez se trasladó a La Habana, ciudad en
la que residió hasta que se produjo su fallecimiento en 1905. |
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