|
Edición del Sábado,
06 de Marzo de 2010
(20:30 horas) |
A propósito del Día Internacional de la Mujer
Mujeres
en la agricultura, ¿trabajo fácil o difícil?
Ana Margarita González
Redacción Radio Ciudad de La Habana
La agricultura no es un sector atractivo. Muchas personas rehúyen
trabajar en ella dados el esfuerzo físico y la consagración que
exige.
También quedan los rezagos de los oficios mal
pagados, las limitaciones para la capacitación, las malas
condiciones y las carencias materiales que limitan la máxima
expresión de los potenciales productivos de la tierra, los animales
y los hombres.
En buena medida, a muchos de estos escollos se ha
tratado de buscar solución, aunque no se logre en la mayoría de los
casos.
Es innegable, por ejemplo, que ya el salario no es
un problema y que la capacitación se abre en cada puesto de trabajo.
Inmersas en las transformaciones agrarias y de la
mentalidad de quienes conciben las políticas del sector de la
producción de alimentos se encuentran 223 mil 592 mujeres, logrando
un altísimo protagonismo, si se tiene en cuenta que ellas
representan el 34% de todos los trabajadores agropecuarios,
incluyendo los campesinos y cooperativistas.
Pero lo más sobresaliente de ello, es que las
mujeres no se ciñen solo a las oficinas ni a las labores más
fáciles, realizan cualquier tipo de labor, elevando cada día más los
esfuerzos por alcanzar la igualdad, la justicia, la paz y el
desarrollo.
Desde aquel día de 1910, cuando la alemana Clara
Zetkin propuso oficialmente que se declara al 8 de marzo como Día
Internacional de la Mujer, en honor a las colegas que en 1857
reclamaban mejores salarios y una jornada mínima de diez horas, la
lucha ha sido larga y cargada de muchos sinsabores.
Cuba no es la excepción. Relegadas por la
idiosincrasia machista de los cubanos, falsas ideas de la debilidad
de las féminas o simplemente para que pudieran cumplir su rol
sagrado de la reproducción, tuvieron en la lucha insurreccional, en
la Sierra Maestra y en la dirección de la Revolución, a partir de
enero de 1959, un papel de vanguardia que cambió el antiguo panorama
diseñado para ellas.
Hoy se encuentran en cualquier frente del trabajo,
del combate, de la docencia y de las investigaciones científicas.
Tal es así, que más de 106 mil mujeres desempeñan tareas en las
unidades productoras de alimentos, mientras otras 2 mil 063 están
vinculadas con la rama científica agropecuaria y forestal.
Son también excelentes conductoras de los procesos
productivos, científicos o están presentes en cualquiera de las
oficinas, en las cocinas. No hay tarea grande o pequeña que la mujer
no pueda desempeñar en la agricultura, por eso, muchas veces me
asombro de verlas lidiar con los búfalos, en las cosechas de
plátano, en los organopónicos, en investigaciones científicas que
pueden revolucionar las tecnologías como la transferencia de
embriones, o cualquier otra.
En la agricultura las mujeres también se empeñan en
promover tareas conjuntas con la Federación de Mujeres Cubanas, por
instituir el enfoque de género considerando las diferentes
necesidades y oportunidades que tienen los hombres y las mujeres en
el sector, establecer espacios para la comunicación con el objetivo
de atenuar o eliminar los obstáculos que incidan en la participación
activa de la mujer en todas las esferas de la vida.
Las féminas también contribuyen a la capacitación y
gestión del conocimiento de experiencias, y sus principales desafíos
en el marco de las desigualdades y las brechas de género existentes,
e
Identifican acciones concretas, proyectos y
programas que se estén implementando con el objetivo de generalizar
las mejores experiencias.
Para todas hay un lugar en la agricultura. No es
difícil el trabajo, si se hace con amor, vocación y entrega, como me
dijo una de esas tantas mujeres que he encontrado por estos campos
de Cuba.
|