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Edición del Domingo,
07 de Marzo de 2010
(22:00 horas) |

¿Una japonesa haciendo agricultura urbana?
Ana Margarita González
Redacción Radio Ciudad de La Habana
La Habana-. Perteneciente a la
segunda generación de japoneses en Cuba, Olga Oyes Gómez aprendió
con su padre el delicado oficio de la horticultura. “Vivíamos en una
finca en Güines y cuando regresaba de la escuela ayudaba a mi papá
en el campo. Luego vinieron los tres años de la escuela en el campo
y eso me ayudó muchísimo en mi formación, aunque me hice técnica en
química y auxiliar de economía.
“En 1968 nos mudamos para este
lugar, y papá hizo un huerto. Al morir en 1990, nos pidió que nunca
nos deshiciéramos de él. A partir de entonces, asumí la dirección,
me gusta el trabajo agrícola, y a pesar del esfuerzo que requiere,
lo hago con mucho amor”.
Con el desarrollo de la
Agricultura Urbana prosperó El Japonés, un huerto situado en la
Avenida 25, de Playa, donde la diversidad de producciones hace la
diferencia con muchos otros de la ciudad. Y mientras Olga y su
esposo intensifican los cultivos en otra finca, su primogénito
mantiene la tradición del abuelo. “Así nos vamos multiplicando”,
dice ella.
“Nací con la Revolución y nunca
me he sentido, ni me han hecho sentir discriminada o inferior a
alguien. Siento que hay respecto hacia los japoneses, por ser
labiosos, serios, disciplinados. Mi padre nos inculcó valores éticos
y morales y nos crió con la perspectiva de que fuéramos buenos
trabajadores, decía ´no importa lo que seas, siempre y cuando hagas
bien tu trabajo´.
“Mi padre era muy callado,
enseñaba con el ejemplo, y mi madre -cubana─ su contrapartida:
hablaba mucho. Mantenemos excelentes relaciones con la Embajada de
Japón, en Cuba, y nos visitan muchas delegaciones. Las inversiones
del huerto, dotado de alta tecnología, se hacen con proyectos de
colaboración y luego vamos amortizando su valor.
“La capacitación la he
adquirido en seminarios, talleres, intercambios con otros
productores, recorridos y la agricultura ha ayudado bastante. Lo que
le roba el trabajo a mi vida personal es el precio que pago por
hacer lo que me gusta”.
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